mercoledì 27 novembre 2019

pc 27 novembre - Dalla Colombia in lotta - cronache e commenti

in spagnolo facilmente leggibile

COLOMBIA: Declaración de la Unión Obrera Comunista (m-l-m)

¡El Pueblo Colombiano También se ha Puesto de Pie!

La Unión Obrera Comunista (mlm) saluda al proletariado, al campesinado y al pueblo colombiano por su majestuosa demostración de rebeldía el 21 noviembre y los días siguientes contra la tiranía del gobernante régimen mafioso y paramilitar.
Por encima del camino de la conciliación, de los alegatos en el establo parlamentario y de los compromisos con el régimen criminal se impuso el camino de la lucha revolucionaria manifiesto en el gran Paro Nacional o Huelga Política de Masas que involucró sectores importantes de la producción, del transporte masivo y del comercio con gigantescas movilizaciones, bloqueos y combates callejeros afectando la normalidad de la producción capitalista, surtidora de la ganancia de las clases parásitas, y con ello todo el orden burgués.
Posterior al paro nacional, la movilización prosiguió con cacerolazos y otras formas de movilización
en rechazo al terrorismo de Estado y respaldando el paro, creando mejores condiciones para avanzar en el propósito de un necesario Paro Nacional Indefinido que haga retroceder a las clases dominantes y conquistar las reivindicaciones inmediatas del pueblo trabajador.

Las clases que sostienen la sociedad con su trabajo, el proletariado y el campesinado, si bien constituyen la base del gigantesco movimiento, todavía no hacen valer su peso social dada la debilidad de sus organizaciones. Aun así, ha sido ejemplar la fuerza de la juventud obrera y del estudiantado como combatientes de primera fila, cuyo heroísmo, iniciativa y espíritu de sacrificio da cuenta de la vitalidad de quienes están llamados a dirigir la sociedad.
La justeza del Paro y las declaraciones demenciales del régimen sobre las supuestas conspiraciones propiciaron el apoyo de importantes sectores de la intelectualidad e incluso personajes de la misma burguesía. Igualmente, la pretensión siniestra del régimen mafioso de criminalizar a la juventud, tratando su rebeldía justificada de vandalismo y delincuencia ha sido rechazada por el pueblo, testigo y víctima de las provocaciones de las fuerzas policiales y militares, de su violencia desenfrenada, y de los actos de robo y saqueo cometidos en contra de la comunidad con el apoyo de las fuerzas militares.
La táctica de sembrar terror y miedo fue enfrentada con la movilización de las masas en las calles que valientes enfrentaron no solo las bandas delincuenciales patrocinadas y protegidas por la policía en sus fechorías, sino el toque de queda y la militarización en la capital. El tratamiento de guerra al Paro y a las manifestaciones, así como recurrir a las bandas criminales para sembrar miedo se convirtieron en piedras que el régimen levantó para dejarlas caer sobre sus propios pies, sirviendo de motivo para que surgieran nuevas formas de organización para la defensa de las comunidades.
El Paro demostró nuevamente la debilidad del régimen mafioso y agudizó las contradicciones en el seno de las clases dominantes obligando al títere presidente a llamar a dialogar. El Paro y las movilizaciones posteriores se convirtieron en una victoria del pueblo permitiéndole comprobar en los hechos su enorme poder, así como la debilidad de sus enemigos. Debilidad que debe ser aprovechada para organizar mejor las fuerzas populares e intensificar la lucha, impidiendo las nuevas maniobras del gobierno que tratará de sobornar a algunos dirigentes y comprometer a los partidos de la llamada oposición para que el pueblo deje de luchar y se trance con promesas.
En ese sentido de organizar mejor las fuerzas populares para las nuevas batallas se hace necesario generalizar los Comités de Lucha o de Paro en todas partes, las Asambleas Populares Locales, Regionales y Nacionales donde se tomen decisiones y se hagan cumplir; Asambleas donde se ejerza la democracia directa de las masas desde abajo, con completa independencia del Estado y los partidos políticos, y donde se destaquen los verdaderos dirigentes del pueblo trabajador. Esta es la tarea más urgente para darle continuidad al movimiento en la perspectiva de avanzar de la rebelión a la revolución.
En cuanto al papel de los comunistas y revolucionarios podemos decir que obtuvieron un triunfo político, manifiesto en el hecho de que las fuerzas reformistas e “izquierdistas”, tuvieron que aceptar el camino de la lucha y tratar de ponerse al frente de la huelga política para impedir que fueran desplazadas ante el impetuoso avance de las masas, y a pesar de la debilidad de las fuerzas e influencia de los comunistas y revolucionarios entre las masas, han logrado influir en el conjunto del movimiento y cumplir con sus planes en la organización del Paro y las movilizaciones en algunos sectores obreros, campesinos y populares.
Por supuesto, también el Paro puso de manifiesto las grandes debilidades y deficiencias, especialmente, la carencia del Partido político de la clase obrera para actuar con un solo centro de dirección, con un solo plan, con una sola voz; dejando ver además el peso de los métodos artesanos de trabajo para ponerse a la altura de las exigencias en cuanto a la agitación y propaganda, tan necesarias para responder con contundencia a los ataques de los enemigos y prevenir al movimiento de los malos consejos de los “amigos”.
A pesar de su debilidad relativa, los comunistas y revolucionarios se han comportado como dignos y consecuentes combatientes de vanguardia y representantes de las aspiraciones del pueblo trabajador, lo que les permite afianzar posiciones y conquistar nuevas fuerzas para marchar a la cabeza de la rebelión popular, haciendo conscientes, educando y generalizando las nuevas formas de organización y de lucha que mejor contribuyan al propósito de acercar el triunfo de la Revolución Socialista.
El pueblo colombiano se ha puesto de pie, comportándose a la altura de sus hermanos de otras latitudes y depende de los comunistas que tan lejos pueda llegar en su marcha.

XIV Reunión Plenaria del Comité de Dirección – XI Asamblea

Unión Obrera Comunista (mlm)

 _-----------------------------------------------------------------------------------------------Colombia: se levantan masas en gran rebelión



Tomado y traducido de: A Nova Democracia (Brasil)  
Los manifestantes promueven protestas combativas en Colombia. Foto: EPA
Del 21 al 23 de noviembre, grandes protestas combativas sacudieron a Colombia. El pueblo colombiano salió a la calle contra el nuevo paquete de medidas económicas destinadas a aumentar la explotación del pueblo, impuesto por el gobierno de Iván Duque. Las masas se enfrentaron al aparato represivo del viejo estado, incluido el ejército y el toque de queda. Una estación de policía fue volada, vehículos incendiados y docenas de policías heridos.
El paquete incluye la eliminación del fondo de pensiones del estado de Colpensiones, un aumento en la edad de jubilación y la contratación de jóvenes con salarios por debajo del mínimo (25% más bajos). Las medidas aún no han sido lanzadas oficialmente por el gobierno por temor a la sublevación popular, pero algunos de sus puntos han sido publicitados por los diputados y personas cercanas al gobierno. Los jóvenes también requieren más inversión en educación superior.
Las masas también critican el incumplimiento del gobierno y los paramilitares de los acuerdos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que promueven una masacre de quienes dejaron sus armas para "integrarse" en el podrido sistema político. Las manifestaciones tienen lugar ahora que la aprobación de Iván Duque es muy baja, llegando a solo el 26%.
Las masas luchan por sus derechos.
El 23 de noviembre estuvo marcado por marchas multitudinarias en varias ciudades colombianas como Suba, Santa Isabel, Cali, Bogotá, entre otras, y por la brutal represión policial de los Escuadrones Antidisturbios de la Policía Nacional (Esmad), que atacaron marchas pacíficas con bombas de gas lacrimógeno y balas de goma.
En la marcha, los agentes de policía dispararon e hirieron gravemente a un adolescente de 18 años, Dylan Cruz, lo que provocó aún más enojo entre los manifestantes. También ese día, miles de manifestantes se reunieron por la noche para protestar frente a la casa de Iván Duque, desafiando el toque de queda que comienza a las 6 de la tarde.

La multitud sale a la calle contra la injusticia social. Foto: AFP
El 22, en Patio Bonito, donde el ejército se estaba movilizando para implementar el toque de queda, unos 100 manifestantes se enfrentaron a la Policía Nacional contra la aplicación del toque de queda. En Usaquén, un gran grupo de personas se resistió al toque de queda, negándose a salir de las calles, cantando el eslogan ¡No vayamos!
Además de las movilizaciones y las marchas multitudinarias en todo el país, los manifestantes, en respuesta al establecimiento de un régimen de asedio y medidas de sobreexplotación, explotaron una estación de policía en Santander de Quilichao, departamento del Cauca. La acción mató a tres policías e hirió a otros siete.
El 21, en la ciudad de Suba, los manifestantes, por las mismas razones, promovieron diversas acciones combativas, como la quema de un auto de policía y la evasión del metro Transmilenio, así como el daño a los cajeros automáticos. También ese día, los manifestantes enfrentaron valientemente y resistieron la represión policial.
En Bogotá, la Plaza Bolívar se ha convertido en un campo de batalla entre los manifestantes y las fuerzas de represión. Atacados por los militares, un grupo de manifestantes intentó incendiar parte del Palacio Liévano, ayuntamiento de la capital colombiana. Varios periodistas denunciaron golpizas a miembros de la prensa por parte de agentes de policía ese día.
A pesar de la brutal represión, la juventud no se retiró. Foto: AFP
En Cali, el mismo día, los manifestantes se enfrentaron a la policía y derribaron semáforos y cámaras de tráfico. Se arrojaron piedras a los agentes después de que se intensificó la represión. Los enfrentamientos en la ciudad dejaron un total de 46 policías y 52 civiles heridos. Así lo informó el mayor general William Ruiz, coordinador de la Policía Nacional, quien también confirmó que se llevaron a cabo 56 saqueos en la ciudad, en un contexto de profundo empobrecimiento del pueblo colombiano.
El 20, en respuesta al intento del gobierno de eliminar los derechos de las personas, 19 autobuses fueron atacados con piedras y otros elementos en Cali, y cinco paradas de autobús se vieron afectadas de diferentes maneras en su estructura. Un total de 125 personas habían sido arrestadas en Cali por violar el toque de queda decretado entre el 20 y el 21 al amanecer.
Los estudiantes se enfrentan a la policía en las universidades.
Durante los días 20 y 21, los estudiantes se manifestaron y confrontaron a la policía dentro de la Universidad de Antioquia (Medellín) y la Universidad Nacional (Bogotá).
El 20, en la Universidad de Antioquia, las calles que daban acceso a la universidad fueron cerradas por la Policía Nacional, evitando que los estudiantes protestaran. En respuesta, los jóvenes arrojaron bombas Molotov y destruyeron cajeros automáticos en la universidad.
Ya el 21, estudiantes combativos se enfrentaron a la policía en el campus y otros estudiantes fueron rodeados dentro de los edificios debido a la represión policial. Además, los residentes de la Casa de Estudiantes de la universidad informaron que la policía allanó la escena y arrojó bombas de gas por los pasillos.
Gobierno promueve medidas preventivas ante la rebelión popular
El gobierno ha implementado previamente una serie de medidas para evitar levantamientos populares en el país. El 19, la policía irrumpió en las casas de los líderes del movimiento que organizaban manifestaciones en Bogotá, Medellín y Cali.
Los puestos fronterizos también se cerraron entre Colombia y Venezuela, Brasil, Ecuador y Perú desde el comienzo del 20 hasta las 5 de la mañana del 22, para "evitar que los agitadores del exterior perturben el orden público". Además, se ordenó a las fuerzas militares que fueran barracas del primer trimestre (alerta máxima) durante la semana.
Los revolucionarios colombianos tienen graffitis que afirman que la rebelión está justificada y piden una revolución en el país
Esta semana, en Bogotá, se vieron varios soldados del ejército armados con rifles en el centro y algunas avenidas, aunque el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, dictaminó que se trataba de una "militarización".
Además, durante los días de las protestas, el ejército patrullaba diferentes distritos de la ciudad de Cali durante el toque de queda de la ciudad. Los militares llegaron a barrios como Valle del Lili, El Caney y La Hacienda, acompañados por la policía y Esmad. Además, el helicóptero policial sobrevoló el sur de la ciudad como parte de estas operaciones.
En cuanto a la "libertad de prensa", el 21, la sala de redacción de la prensa del Cartel Urbano fue invadida por la policía con el argumento de que los explosivos y el material impreso fueron "almacenados en sus instalaciones para causar desorden". Sin embargo, la Press Freedom Foundation (Flip) dijo que después de tres horas de búsqueda, la policía "no encontró nada en la sede".
"En otro evento que pretende censurar, la Policía Nacional exigió a los medios digitales Cerosetenta que eliminen de su sitio web un manual de autoprotección contra Esmad", informó Flip.
Un grupo de indígenas cierra una carretera durante el día de protesta cerca de Caldono, en el sur de Colombia.
Docenas de manifestantes son heridos y arrestados por las fuerzas de represión, cientos detenidos
Justo el 21, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, confirmó que dos personas murieron en Buenaventura, una en Candelaria. En total, 122 resultaron heridos, 98 fueron arrestados y 207 más fueron arrestados. Además hubo 53 enfrentamientos provocados por la Policía Nacional. "En las últimas horas, las autoridades confirmaron la muerte de dos personas en Buenaventura en medio de disturbios y una más en Candelaria, ambos municipios del Valle", dijo.
A fines del 21 hubo enfrentamientos entre la fuerza represiva y los manifestantes, que dejaron 122 civiles con heridas leves y 151 policías heridos, según el informe oficial. También hubo 98 capturados.

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