El próximo 11 de junio las miradas
de millones de personas estarán
centradas en México, que es uno
de los tres países sedes del Mundial
FIFA 2026. Aquí se realizará el partido
inaugural y será, sin lugar a duda,
un momento donde todos quienes
hemos sido invisibilizados por el viejo
Estado podremos desatar nuestra
indignación y gritar más fuerte que
nunca para hacernos escuchar.
Desde el año pasado distintos sectores
organizados del pueblo han venido
agitando la consigna del BOICOT
contra este evento deportivo,
denunciando la cerrazón de los
gobiernos federal y estatales que, sin
distingo de color o partiducho, siguen
siendo marionetas del imperialismo,
principalmente yanqui.
LOS QUE LUCHAN Y SUS
DEMANDAS.
La Coordinadora Nacional de
Trabajadores de la Educación
(CNTE) continúa en la exigencia de
abrogación de la Ley del ISSSTE de
2007 y de la mal llamada “reforma
educativa” de EPN-AMLO, además
de la demanda de aumento salarial
para los trabajadores de la educación
y construcción de infraestructura
educativa para las escuelas públicas.
La justeza de estas demandas choca
con la nulidad de respuesta del
gobierno de Sheinbaum, quien se
ha negado a recibir al magisterio
democrático administrando el
conflicto en favor de la oligarquía. La
presidencia de la república no tiene
tiempo ni interés para dar solución
a esta problemática, pero si tiene
tiempo para reunirse con Carlos Slim
y otros magnates.
La Federación de Estudiantes
Campesinos Socialistas de México
(FECSM) tiene demandas históricas
que no han sido atendidas. Su papel
no solo es crucial en la formación
docente de nuevas generaciones de
hijos del pueblo, sino también en
las comunidades rurales de nuestro
país a donde llevan el apostolado
de la educación y la esperanza de
los más pobres. Sus exigencias son
más que justas, entre las cuales
destacan el respeto a la autonomía y
organización interna de sus escuelas,
el aumento del presupuesto para
un mejor funcionamiento de las
normales rurales y condiciones de
vida dignas para sus estudiantes, que
dicho sea de paso provienen de estas
mismas comunidades marginadas.
La FECSM tiene toda la razón
en salir a luchar en defensa de la
educación normal rural y por ello
enfrentan a la maquinaria del Estado
que visualiza a estos estudiantes
como un peligro inminente para sus
planes. Un terrible ejemplo de esto
son los hechos del 26 de septiembre
de 2014 donde 43 estudiantes de
la Normal Rural Isidro Burgos
de Ayotzinapa, Guerrero fueron
víctimas de desaparición forzada sin
que hasta el momento exista verdad
y mucho menos justicia. Sheinbaum
criminaliza al movimiento
normalista, pero defiende y
protege a los narcogobernadores
de Michoacán, Guerrero, Sinaloa
y otros estados azotados por la
violencia reaccionaria.
¡QUE NO RUEDE EL BALÓN!
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